jueves

libros. Pedro Páramo de Juan Rulfo

Pedro Páramo es una novela, que en una primera lectura puede dejar bastante desconcertado al lector. Nos encontramos con un tipo de narración totalmente fragmentada y con una importante multitud de personajes a los que hay que unir la falta de información que el autor nos facilita. A pesar de todo ello, Pedro Páramo consigue atrapar al lector, que disfruta cada una de sus páginas como seguramente debió disfrutar Rulfo al escribirlas. No importa no entender el argumento en su totalidad. Lo importante es sentir el aire, el calor, el paso del tiempo (o su ausencia), oír los susurros y dejarse atrapar en la telaraña de una de las novelas más evocadoras jamás escritas.
Juan Rulfo consigue que en cada una de sus páginas tengamos que poner en práctica cada uno de nuestros cinco sentidos para captar toda la humanidad que se encierra detrás de cada palabra. No importa el contexto social ni la realidad histórica que se pueda encontrar en la novela. No es necesario conocer la corrupción que existía en la Iglesia de aquella época o tener idea sobre la Revolución Mexicana. Juan Rulfo construye una historia que nos proporciona un placer inmenso con su lectura. Uno no sabe muy bien por qué. Pero hay algo en cada párrafo que consigue emocionarte e involucrarte en la historia. A menudo el lector se sorprende a si mismo padeciendo como lo hace Juan Preciado. Y al terminar de leer la novela, uno tiene la sensación de haber realizado un largo viaje a un lugar lejano, de haber recorrido las calles de un lugar llamado Comala y de haber estado en casa de Doña Eduviges. Y de esta manera nuestros recuerdos se irán desmoronando poco a poco en nuestra memoria “como si fueran un montón de piedras”, como si nunca hubieran ocurrido, como si todo hubiera sido producto de nuestra imaginación.